domingo, 8 de junio de 2014

A UN DOMINGO DEL PORVENIR

A UN DOMINGO DEL PORVENIR
Los domingos tienen en mí un efecto que ningún otro día de la semana tiene. La molicie del despertar, el café en la cama y luego la taza que reposa sobre la página inservible del diario. Ni la misteriosa lluvia ni el ardiente sol lo cambia. Y en la maraña de los ojos empañados, sin anteojos, ni el desorden de tu cabello sobre la almohada que no existe, ni tu voz que es memoria y dos recuerdos. El hola del intrioto por la noche, y la misa con el ofertorio de besos que el misionero te crucifica sobre el lecho, y vos con tus ojos bien abiertos en la comunión de los espasmos, que son uno y que son dos...todo eso ya no existe pero existe en mí...y no te olvida...Y será domingo otra vez en la otra vida...para toda la vida. Cuando la muerte tal vez caiga en domingo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario