PROFECÍA
El bastón te dejará a un costado,
Como si fueras su báculo de arena
En el reloj, las agujas gastadas
Marcarán las doce...apenas.
Tal vez el filo de un verso grabe
El apotegma, sobre la cruz
Que indique, puntual, la fecha
Del último duelo en Centenera.
No será en Palermo. En Centenera.
Dónde verás por fin los epitafios
-lacónicas palabras que te nombran-
Con las oscuras pupilas del bronce.
Los labios de Ulrica, al recordarte,
Se abrirán sobre la ansiada tumba
Como un libro cansado de esperarte.